Violencia Doméstica
Mecanismos legales de protección
En el 2011 se registraron cerca de 83 mil denuncias entre
abusos y violencia familiar en todas las Comisarías de la mujer de la provincia
y sigue sumando.Si bien es cierto que las manifestaciones de violencia familiar no se producen exclusivamente contra las mujeres, son éstas -a los largo de su ciclo vital- las afectadas con mayor frecuencia.
De este modo, la
casa constituye un espacio de alto riesgo para la integridad de mujeres y
niños, derivándose de ahí precisamente la denominación de violencia doméstica o
familiar.
Resulta evidente, sin embargo, que el agente de la violencia
no se limita siempre a dichos espacios; encontramos casos de agresiones en las
calles, los centros de estudio y/o trabajo y en general los espacios
frecuentados por las víctimas.De otro lado, para interferirnos a mecanismos legales de protección frente a la violencia doméstica o intrafamiliar es importante precisar primero dos conceptos: ¿cuáles son los componentes de todo aquello que calificamos como mecanismo legal o, de manera más amplia, el sistema jurídico?, y ¿a qué acudimos cuando hablamos de violencia intrafamiliar?
El sistema jurídico tiene tres componentes básicos:
El primero: la ley. Es la norma escrita, la que encontramos en los códigos y en las disposiciones legales. Es importante porque tiene carácter universal, es decir, de aplicación general para toda la sociedad desde el momento en que se encuentra vigente. Un ejemplo es el Código de los Niños y Adolescentes, que es precisamente el texto de la Ley, el componente central de lo que significaría un mecanismo legal de protección a niños y adolescentes.
Un segundo componente es la institucionalidad. Es decir,
todos aquellos operadores de la administración pública o privada que están
involucrados en la aplicación de este componente normativo, de la ley escrita.
Es un componente clave cuando hablamos de mecanismos legales de protección
frente a la violencia familiar. Son las instituciones que nos ofrecen la
sociedad y el Estado para hacer realidad aquello que disponen las normas
legales.Un tercer componente es el relativo a lo cultural. Alude a la idiosincrasia, a la ideología que está detrás de los aplicadores de la norma. Pero no sólo de ellos, sino también de quienes la concibieron y de aquellas personas que, en determinado momento y frente a un hecho concreto, deciden acudir y solicitar su aplicación.
Estos tres elementos son claves para entender todo lo que
significa el problema de los mecanismos legales en una sociedad determinada.
La mayoría de casos de violencia domestica se producen donde
existe una relación de poder, de jerarquía. Tanto en los casos de violencia
sexual como familiar, podemos apreciar que existe una relación del fuerte
contra el débil.
Muy rara vez escucharemos hablar de la violencia del niño
contra su padre. Por lo general, cuando los hijos expresan violencia contra sus
padres se trata de padres mayores, muchas veces dependientes de sus hijos, y de
hijos que los superan en fortaleza física.El elemento de poder puede estar relacionado a la ubicación en el contexto familiar: padres-hijos, tíos-sobrinos; o también por la edad: adultos-niños; o por relaciones de jerarquía: marido-mujer. Estos son, pues, elementos claves que debemos tener presentes al hablar de violencia doméstica o familiar.
En caso de violencia
¿A dónde acudir
en el Municipio de San Martín?
Derechos Humanos y Política de Género
4830-0319/0350

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